miércoles, 2 de agosto de 2017

Agradecimiento


La verdad es que he disfrutado del trabajo en las Expropiaciones Forzosas, me he sentido cómodo en funciones que tenían que ver con ser correcto en el trato con esa gente a la que la vida ha puesto en situación de "expropiados", y que, al fin y a la postre, se verán obligados a desprenderse sí-o-sí de sus tierras por razones del llamado interés general. 

El trato al público me gusta y acerté al elegirlo para mi última etapa: funcionario de carrera desde 1979, dos oposiciones, grupo A, algún “número uno”, en fin…; algo de lo que me siento satisfecho y agradecido porque me ha permitido vivir decentemente, y lo decente, ya ven (aunque no se lleve mucho por ciertos "lares") resulta importante para mi,  ¡y qué le voy a hacer si cada uno es como es, y yo soy como soy!.



Algunos, eso sí, me sugieren ahora que cambie de “bando” y que me dedique (tras jubilarme), a asesorar a los expropiados y a quienes trabajen para ellos:

“Tú que te conoces al dedillo y hasta el fondo lo que es de verdad un expediente de estos podrías..., eso les daría mucha información”.

¿Caeré en la tentación?

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